Respuesta a “Curioso”

La LOU contempla dos fórmulas para la elección del Rector o Rectora: por el claustro o por la comunidad universitaria mediante sufragio universal con voto ponderado entre los distintos sectores. Los Estatutos de la Universidad de Oviedo han optado por la segunda modalidad, que yo comparto porque permite la participación directa de todos en vez de confiar la elección a un cuerpo electoral representativo pero restringido. Lo coherente con esta universalización del derecho de voto es ejercerlo efectivamente, con una amplia participación de todos los colectivos. Así espero que suceda en esta próxima ocasión.

Gracias por su participación.

7 comentarios

  1. Muchas gracias por su respuesta.

  2. Estimada candidata:

    Me gustaría plantearle una situación que crea cierto desasosiego entre bastantes compañeros para conocer su opinión. Reconozco mi intención de plantearla a todos los candidatos, y probablemente condicione en buena medida mi decisión final.

    No es un secreto que en los últimos años la preparación de los alumnos que llegan a la Universidad es, cuando menos, sensiblemente inferior a la de años atrás. No quisiera caer en comparaciones entre sistemas educativos, simplemente considero que es un hecho cuyas causas no nos atañen directamente. En todo caso, y siguiendo un razonamiento estrictamente pedagógico, como profesores deberíamos interpretar que el perfil de ingreso de los estudiantes es diferente. Dado que en algunas titulaciones, por ejemplo en las ingenierías, que son las que conozco, el título otorga una serie de atribuciones profesional establecidas por la ley (y supongo que en todas las titulaciones existe un perfil de salida definido), la lógica parece indicar que el perfil de salida debería ser inmutable, de forma que es el proceso educativo el que debe ser objeto de modificaciones para transformar el nuevo perfil de ingreso en el de salida. Hasta aquí deberíamos estar de acuerdo todos, aunque lamentablemente existan casos en que los profesores se nieguen a modificar su “proceso” achacando toda la responsabilidad a la enseñanza secundaria. Consideremos estos últimos casos como excepciones, pero, aún manteniéndolos al margen, la adaptación del proceso educativo a la nueva situación es un proceso necesariamente lento. ¿Quién paga tradicionalmente el tiempo de adaptación? Los alumnos de primer curso, que chocan con una Universidad que espera recibir un tipo de alumno diferente del que recibe. Así, siempre hemos oído decir que el primer curso representaba una especia de “criba”, de forma que accediesen a segundo aquellos alumnos que ya se iban pareciendo a aquello que se esperaba encontrar en un segundo curso de una enseñanza universitaria.

    Aquí es donde llega el problema. La Universidad se encuentra inmersa en una sociedad que presiona para que sus hijos no sufran del temido fracaso escolar, los medios de comunicación engrandecen casos sonados, como el nunca suficientemente esclarecido caso de la famosa biofísica… Y comienzan a aparecer medidas del rendimiento académico basadas en porcentajes de aprobados, con listados de asignaturas y profesores señalados en color rojo cuando no cumplen con ciertos criterios. Los profesores, humanos y generalmente sin ganas de problemas, tienen dos vías de actuación: la primera es realizar un esfuerzo por corregir esas “deficiencias” de formación de los alumnos, pidiendo a éstos un esfuerzo, realizando un trabajo exhaustivo, de forma que, curso tras curso, con un esfuerzo de todos, el alumno consiga un título muy merecido, fruto de su esfuerzo y del de sus profesores; y la segunda, más fácil, es reducir el esfuerzo en lugar de aumentarlo, con la indeseada consecuencia de que los alumnos avanzan curso sin apenas haber avanzado nada en su formación. Obviamente, la primera vía es la que una Universidad que se precie debe considerar como la única posible para no caer en la mediocridad, nadie podría negar esto. Pero el agua siempre fluye por el camino con menos obstáculos, y el problema pasa de curso. Ahora son los profesores de segundo los que aparecen en los listados en color rojo. Año tras año la situación se polariza y encontramos profesores en rojo mezclados con sospechosos porcentajes del cien por cien de aprobados en asignaturas troncales de contenidos técnicos por los que nadie se interesa y que son considerados un éxito.

    ¿Qué será de nuestros egresados si esto sigue así?

    Lógicamente, el panorama real no es tan dramático como lo he expresado en estas líneas, pero se acerca peligrosamente en algunas titulaciones. Me consta, aunque afortunadamente yo aún no tengo el problema, que algunos compañeros se están planteando aumentar sus procentajes de aprobados artificialmente, y que todavía no lo han hecho porque consideran inmoral abrir la puerta de salida a alumnos que no reúnen un mínimo, no ya de sus asignaturas, sino de conocimientos básicos que deberían venir ya de la secundaria.

    Le agradecería que comentase en este foro su opinión sobre esta situación que ignoro si usted conoce, pero que fluye por los pasillos, al menos de las Escuelas de ingeniería, y si prevé alguna medida para fomentar una calidad docente no basada en porcentajes de aprobados y listas de colores, sino en la transmisión real del conocimiento.

    Le ruego que disculpe la extensión de esta exposición y le agradezco el tiempo que ha dedicado a ella.

  3. Estimado anónimo, sufridor de la docencia en campus d ingenierías:
    Yo tengo un discípulo trabajando en el campus de Mieres que me plantea la misma cuestión que Vd plantea a los candidatos. También tengo otro que es responsable de elaborar pruebas de acceso a la Universidad. Éste último me comenta que las presiones para bajar el nivel de las pruebas se mantienen en dos direcciones: de un lado hay que levantar la mano para que en la Universidad accedan el mayor número de “clientes” de otra el Principado no ve con buenos ojos lo que ellos denominan “fracaso escolar”. El sufridor de Mieres ve como acceden a la carrera gentes con escasos conocimientos de asignaturas básicas en la formación de un ingeniero, bien porque no las cursaron (muchos proceden de la FP) o su bagaje de bachillerato es muy “light”. Lo que sucede a continuación con esos alumnos lo relata Vd perfectamente. Sobre el profesor gravita la grave responsabilidad de que la base de partida es muy mala y las encuestas y listas de colores revolotean sobre los informes de calidad, que coincido con Vd, no tienen en cuenta todos esos factores, y por mor son bastantes demagógicos.
    En mi modesta opinión, se hace necesario un replanteamiento a la hora de establecer parámetros o indicadores de la calidad de nuestra enseñanza distintos de los actuales.
    Los nuevos planteamientos de la enseñanza mas tutorizada o personalizada dentro del Plan de Bolonia, pueden ayudar a obtener mejores rendimientos académicos en tanto que el esfuerzo del profesor ha de ser mayor pero también el grado de implicación y autoindependencia del alumno tiene que serlo.
    Por último solo se me ocurre enfatizar la importancia, calidad e intensidad de los llamados curso cero, antes del inicio del curso académico en las escuelas de ingeniería.
    De todas formas los candidatos tiene la palabra, ya que sus comentarios tienen cierta enjundia y es importante valorar la opinión de los candidatos en relación con si la universidad tiene mas que ver con una Academia o con un mercado de oferta y demanda.

  4. Los cursos cero llevan años impartiéndose en USA. Cuando yo estuve de postdoc allí, un colega mío me comentó que para superar el curso de cálculo hacía 5 años habían implantado Pre-Cálculo. A los tres años, ante el fracaso de Pre-Cálculo, se implantó Pre-Pre-Cálculo.
    Diez años después, ante la posibilidad e implantar PRe-Pre-Pre-Cálculo o perder alumnos, la mayoría de las universidades (públicas hablo) han preferido la segunda opción.
    ¿Oferta-demanda o Academia? Encuéntreme a un candidato que no diga Academia
    Y luego búsqueme a solo un rector que no diga Oferta-Demanda

    Por cierto, sra. Andrés, me ha defraudado t ener que enterarme por mis compañeros de que visitó usted mi campus en una reunión informativa a la que sólo se asistió por invitación….¿es que no cuenta con convencernos a los que no estamos en los grupos de presión ni en los sindicatos ni somos famosillos en claustros, mesas, comisiones, etc? esperaba que mi voto y mi opinión contaran tanto como las de mis compañeros. Pero ya veo que no

  5. Medio entre anaxágoras y anaximandro y me solidarizo, en cierta manera con este último.
    Yo creo que los cursos cero son actualmente “flojitos” dan para explicar mi teorema y poco mas… Pero de ahí a que la solución sea perder alumnos…y no reforzar los cursos.. hay un trecho. Esa es mi opinión. No creo que los candidatos actuales estén al mismo nivel, ni por edad, ni por sentido de la academia. La universidad tiene que estar mucho mas comprometida socialmente que lo está en la actualidad. Y eso a todos los niveles. La sociedad necesita que los logros y avances en la Universidad impulsen su desarrollo a todos los niveles: tecnico, científico y humanista. Y eso por encima de los intereses puramente de mercado.
    Por último yo no tenía idea tampoco de la visita de la pre candidata a un campus que me queda a 28 km pero por los pasillos universitarios circulan
    muchas noticias de que uno de los candidatos va tomando apuntes de las visitas a domicilio que concierta previamente, otro envía hermosas cartas intentando concertar entrevistas y un tercero y ultimo no se pierde ocasión en comidas solidarias de compañeros jubilados.. En fin que lo que si cabe confiar es en que los programas de gobierno cubran las ágoras de las WEBs respectivas y alimenten un poco el debate que se hace necesario.
    ¿Cuando piensa la Dra Andrés concretar un poco mas su programa? Concretar no significa rellenar la web con vaguedades o promesas demagógicas sino alimentar el ágora de la academia y provocar el interés participativo que anaximandro reclama. Uno que es mas iluso y que como Pitágoras denuncia el letargo de uniovi, confía en que la academia resucite de una vez por todas.
    Salud

  6. Ustedes los filósofos le dan mucha importancia al tema Academia frente a Oferta/Demanda. Mi opinión es que dicho debate no existe. El futuro cercano nos obligará a luchar por el alumnado, porque la financiación que recibiremos estará ligada a que nuestras titulaciones tengan éxito.
    Esa decisión política ya ha sido tomada. No está en nuestras manos modificarla. Tampoco he visto mucha protesta; de hecho no he visto profesores en las calles manifestándose. Todos somos muy bocazas y “echaos palante” en nuestros corrillos, pero a la hora de protestar y defender lo que pensamos, la mayoría se mete en su despachito, no vaya a ser que salpique.
    La reforma de la Universidad es el mayor reto de futuro del Estado Español. Pero nuestros gobernantes, los de ahora, que se dicen de izquierdas, y los de antes, que ya sabemos cómo son, manifiestan un desprecio total por la Universidad Pública. PP y PSOE llevan toda la democracia jugando con la Universidad, ninguneándola. ¡Qué más les va a dar, si los que gobiernan mandan a sus hijos a estudiar el Máster más caro que se pueda encontrar en el extranjero!
    Cambiando de tema, me gustaría sumarme a la solicitud de que se concrete el programa o, en caso contrario, que se elimine esa opción de la página web. Resulta descorazonador que pinches para leer un programa y no encuentres nada.

  7. Concreción del programa sí, en esta web y en la de los demás también. Quizás sino de forma total ( por aquello del copieteo) si en las principales líneas de actuación a la hora de gestionar nuestra universidad. Pero fíjese Sr. Dexota si es importante la academia que sin el debate académico es hasta posible que no nos aclaremos del candidato a votar porque habrá seguramente muchos puntos comunes en sus programas respectivos. Y eso sería lo de menos pues leyendo algunos blogs, tal parece que hay candidatos que todo lo solucionan. !Incluso de forma contradictoria! Evidentemente estamos en unas elecciones académicas no políticas. Aquí no vale el engaño y si el rigor de lo académico muy alejado del clientelismo que tanto atrae a la hora de emitir el voto.
    Estará de acuerdo conmigo que en la enseñanza pública los ingresos por matriculación no cubren gastos y que hoy día cada vez se habla y escribe peor y no digamos nada de la capacidad de pensamiento crítico y transformador…. ( ahora lo estamos sufriendo en las elecciones generales)
    En fin, sinceramente creo que la modernidad y la academia deben de ir de la mano, porque tan importantes son las ipod como las filologías..La oferta de estudios que haga nuestra universidad tiene que ser atractiva e inmersa en las necesidades del siglo XXI pero la lucha por captar alumnado no puede ser la de convertir a nuestra universidad en un supermercado al gusto político del momento. Esperemos que no se les ocurra cerrar la Universidad por falta de “clientes”, en cuyo caso no dude de que los corrillos a los que alude saldrían a la calle.
    υγεία

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